Lo que vemos todos los días
Como distribuidor, estamos del otro lado del pedido de las droguerías. Vemos el pedido que llega tarde porque nadie notó que el producto se acababa, la devolución de lo que se venció en la estantería, la urgencia cuando sale una alerta del INVIMA y hay que saber si ese lote está en el mostrador.
Cada una de esas situaciones es plata que la droguería pierde. Y casi siempre el programa de caja tenía los datos para evitarlo, pero no los usaba.
Lo que hicimos distinto
- El lote está en el centro. Cada entrada, venta y ajuste lleva lote y vencimiento; la caja vende primero lo que vence antes y nunca vende lo vencido.
- Los datos trabajan solos. Con tus ventas, Regenta calcula qué pedir, qué no alcanzarás a vender antes de su fecha y qué no rota.
- El regulador, conectado. Las alertas sanitarias del INVIMA se cruzan con tu inventario y queda la evidencia de lo que hiciste.
- Inteligencia artificial que responde con tus cifras. Le preguntas a Regenta IA como a tu regente; ella consulta tus datos, con tus permisos, y te dice de dónde sale cada número.
- Nada se borra. Ventas anuladas con motivo, ajustes con motivo, quién hizo qué y cuándo. Así se trabaja en un sector vigilado.
Y nos conviene que te vaya bien
Si tu droguería vende más y bota menos, nos compra mejor. Por eso existe el Plan Socio Farmagenéricos: si nos compras, Regenta te puede salir gratis.
Compruébalo tú: entra a la demo y mira lo que Regenta le dice a una droguería con 8 semanas de ventas.